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sábado, 17 de marzo de 2012

¿Quién creéis que es la niña d el aportada?

¡Hola a todos! Siento no haber podido estar ahí con vosotros, pero aún así, puesto que me he leído el libro y me ha encantado, sobrecogido y emocionado tanto que en las últimas 50 páginas debo admitir que también me ha arrancado unas cuantas lágrimas. También me gustaría que si alguno de vosotros quiere decirme lo que piensa del libro o de lo que to comento, lo haga por escrito en forma de comentarios a esta entrada, Pilar me lo traerá y yo os vuelvo a contestar. ¿Quién creéis que es la niña de la fotografía de la portada? mientras leía el libro pensaba que quizás podría ser Shaira, la niña que muere en el RHT y que hizo que Silvia se hundiera en tanto dolor. pero cuando terminé de leer todo el libro, lo cerré y vi la foto de nuevo, inmediatamente vino a mi mente el nombre de Narayan, creo que la representa a ella porque puede verse la desilusión, la tristeza y sobretodo la angustia que Silvia cuenta que ve el día de su boda. ¿Por qué creéis que Silvia decide irse a la India para hacer voluntariado cuando podría hacerlo aquí en España donde también hay muchas personas muy necesitadas? yo creo que al principio lo hace para que sus padres no puedan controlarla, por un acto de rebeldía contra ellos, pero también está harta de ser "la guapa hija de los cirujanos famosos", y lo que más desea es ser simplemente ella, ir a un lugar donde nadie reconozca su apellido y que solo la conozcan como "Silvia, la voluntaria que nos ayudó esos tres meses de verano" Pamela

domingo, 19 de febrero de 2012

Llamando a las puertas del cielo




Estamos compartiendo la lectura de la novela Llamando a las puertas del cielo, del escritor Jordi Sierra i Fabra con el grupo de personas que participan en el club de lectura del CPI Cotarelo Valledor de Boimorto
Nos alegra muchísimo iniciar este viaje literario con vosotros, y esperamos que el día 7 de marzo en la salida programada que preparamos con tanta ilusión, podamos disfrutar de un día libre en vuestro colegio, y en Boimorto, el pueblo de nuestra querida y admirada Luz Casal.

Queremos celebrar el día internacional de los derechos de la mujer compartiendo con vosotros lecturas literarias, y proyectos de cultura que nos harán más libres y tolerantes.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Y El magnetofón




Le había dicho (en voz bajísima) le había suplicado cállate por favor, el magnetofón está grabando de la radio, no hagas ruido, sabes que me interesa, está grabando Rey Arturo de Purcell, hermosísimo, puro. Pero ella, displicente, pérfida, mala pécora, arriba y abajo con su terco taconeo por el mero placer de verle enfurecerse y luego carraspeaba y luego tosía (a propósito) y luego hacía como que se reía sola y encendía la cerilla procurando hacer el máximo ruido y luego más pasos resonando arriba y abajo con arrogancia, y mientras tanto Purcell, Mozart, Bach, Palestrina, los puros y divinos cantaban inútilmente, ella miserable pulga, piojo, angustia de la vida, así no se podía seguir.
Y ahora, después de tanto tiempo, él hace funcionar la vieja atormentada cinta, vuelve el maestro, el divino, vuelven Purcell, Bach, Mozart, Palestrina.
Ella ya no está, se fue, le abandonó, prefirió abandonarle, él no sabe ni siquiera vagamente qué ha sido de ella.
Ahí están Purcell, Mozart, Bach, Palestrina, suenan, suenan estupidísimos, malditos, nauseabundos.
Aquel repiqueteo arriba y abajo, aquellos tacones, aquellas risitas (la segunda sobre todo), aquel aclararse la garganta, la tos. Eso sí, música divina...
Él escucha. Bajo la luz de la lámpara, sentado, escucha. Petrificado sobre el viejo desfondado sillón, escucha. Sin mover en lo más mínimo ninguno de sus miembros, escucha sentado: aquellos ruidos, aquellos versos, aquella tos, aquellos sonidos adorables, divinos. Que ya no existen, que nunca volverán a existir.

Esta semana, Los días perdidos




Pocos días después de haber adquirido una lujosa finca, Ernst Kazirra, volviendo a casa, avistó a lo lejos a un hombre cargando una caja sobre sus hombros, que salía de una pequeña puerta secundaria de la cerca, y la cargaba en un camión.
No le dio tiempo a alcanzarle antes de que se marchase. Decidió seguirlo en coche. El camión hizo un trayecto largo, hasta lo más lejos de la periferia de la ciudad, deteniéndose al borde de un barranco.
Kazirra salió del coche y se acercó a mirar. El desconocido descargó la caja del camión y, dando unos pocos pasos, la arrojó al barranco, que estaba lleno de miles y miles de otras cajas iguales.
Se acercó al hombre y le preguntó:
-Te he visto sacar esa caja de mi parcela ¿Qué había dentro? ¿Y qué son todas esas otras cajas?
El hombre lo miró y sonrió:
-Todavía hay más en el camión, para tirar. ¿No lo sabes? Son los días.
      - Qué días?
      - Tus días.
      - ¿Mis días?
      - Tus días perdidos. Los días que has perdido. Los esperabas ¿verdad? Han venido. ¿Qué has hecho? Míralos, intactos, todavía enteros. ¿Y ahora?
Kazirra miró. Formaban una pila inmensa. Bajó por la pendiente escarpada y abrió uno. Dentro había un paseo de otoño, y al fondo Graziella, su novia, que se alejaba de él para siempre. Y él ni siquiera la llamó.
Abrió un segundo. Había una habitación de hospital, y en la cama su hermano Giosuè, que estaba enfermo y le esperaba. Pero él estaba en viaje de negocios.
Abrió un tercero. En la verja de la antigua y mísera casa estaba Duk, el fiel mastín, que le esperó durante dos años, hasta quedar reducido a piel y huesos. Y él ni pensó en volver.
Sintió como si algo le oprimiese en la boca del estómago. El transportista se mantuvo erguido al borde del barranco, impasible, como un verdugo.
- ¡ Señor!-gritó Kazirra- Escúcheme. Deje que me lleve al menos estos tres días. Se lo ruego. Al menos estos tres. Soy rico. Le daré todo lo que quiera.
El transportista hizo un gesto con la mano derecha, como señalando un punto inalcanzable, como diciendo que era demasiado tarde y que ya no había ningún remedio posible. Entonces se desvaneció en el aire y al instante también desapareció el gigantesco cúmulo de cajas misteriosas. Y la sombra de la noche cayó.


Dino Buzzati

sábado, 28 de enero de 2012

El corazón perdido

Para la sesión del club de lectura de ayer, llevé el audio del cuento de Emilia Pardo Bazán, gallega ilustre donde las haya, además de copias en papel, y una breves referencias a los soportes por los que había viajado el cuento. No resistí a la tentación de llevarles su libro de cocina , una de mis mayores debilidades, incluyendo el prólogo.Toda una declaración de principios.

Llegué a la cárcel, me dejaron meter el portátil,- nunca se cómo va a ir esto de las autorizaciones, cada persona tiene su criterio-, entré en el módulo, y después de los saludos habituales, nos fuimos al aula de los ordenadores.Allí, y en torno al ordenador, escuchamos El corazón perdido. Algunas seguían también el texto impreso, y otras preferimos dejarnos llevar por esa ciudad de búsquedas y emociones.

-Aquí en el módulo sí que hay corazones perdidos en el suelo, corazones pisoteados, injuriados, abandonados, tristes...
- ¡Qué emocionante! esto de escuchar me encanta, de verdad, no me hace falta saber leer.
- Si puedes otro día, me gustaría leerlo en alemán.
-Y la niña enriquecida con dos corazones...yo me la  imagino como  una mujer que se atreve a amar, que cree en la vida, en las emociones, que no es indiferente al dolor, que sufre con los que sufren; es una imagen de la mujer nueva.
-¿Habrá alguna de esas por el mundo?
-Pues yo creo que sí, que alguna hay por las calles.
-Y en el módulo, alguna compañera hay que recoge los corazones perdidos y pisoteados, pero somos las presas...no hay nadie más que se preocupe, aquí nos pasa algo y nadie se entera...Cada día que pasa las mujeres estamos peor.
- Antes creíamos que era porque eran hombres los que llevaban esto, y ahora son mujeres y es peor...es como en el cuento. Están muy bien representadas.
Y seguimos y seguimos con las emociones de la niña, lo que suscitó una gran curiosidad por la autora, y de ahí, a su libro de cocina; claro, y no me pude resistir a la tentación de leerles un fragmento del prólogo.Cuanto más lo leo, más me ilumina esta mujer que supo cambiar el rumbo de las corrientes feministas europeas, por los fogones de las mujeres gallegas, recopilando recetas y dignificando su cultura.¡Vaya mujer!
- Es  lo mismito que hace mi abuela -decía A. mientras leía partes del libro.
-¡Hummm..! ¡Qué rico!
El próximo día, más. Y procuraré traer la traducción en alemán.

Se nos pasó la tarde, llegó Montse y con el salero que tiene se puso a repiquetear las teclas del  ordenadorín, como le llama ella .
-¡Me encanta, qué guay! este es como el que vamos a tener Pamela y yo..¿no?
- Sí ¡claro!
-Bueno, espera a que "nos los autoricen..."

Y como no podía ser de otra manera, del cuento pasamos a la realidad de la mujeres en esta cárcel. Pero como decidimos venir lloradas al blog, nos escuchamos, y recogemos algunos trozos de  los corazones perdidos que hay pisoteados por el módulo 10.

sábado, 21 de enero de 2012

Estoy aprendiendo a firmar

pero me gusta estar aquí en esta actividad ¿puedo?
Tengo que reconocer que disfruto en estas situaciones, porque la literatura es lo más grande, lo que nos hace libres, y nadie más libre que Nieves. No sabe escribir ni leer, pero le encanta la literatura.
Nos sentamos en una mesa del módulo10, y allí tomamos las decisiones entre todas, en este momento somos siete mujeres, lo que no quita que cuando esté en marcha y a través del boca a boca, se unan más.

Queremos poner buenos cimientos, como hace 10 años cuando en el mismo sitio, un grupo de cinco mujeres decidimos hacer la revista Chicass10. Algunas estuvieron y están, son el germen, la levadura.El motor de arranque de todas las actividades del Proyecto de alfabetización digital Chicass10.
Las normas  que aprobamos son éstas:

1- Respetarnos entre nosotras.
2- Tener libertad para hablar y no ser chivatas.
3- Empezar declamando cuentos en cada sesión semanal.

Y el próximo viernes les daré la sorpresa declamando un cuento de Dª Emilia Pardo Bazán, como hay tanto dónde elegir, sigo teniendo mis dudas, pero es más que probable que me estrene con El corazón perdido , una de mis debilidades.

Después seguimos soñando, es lo que tiene la literatura, empiezas con un cuento y acabas en la nube...que si los audilibros, las fonotecas ...¡Vaya por dios!  se nos había olvidado que estábamos en la cárcel y que los textos se trasmiten a través de soportes-mientras no exista la telepatía- y que aquí está todo prohibido.
Y llegadas a este punto chocamos con la realidad....con el no procede que es la locución adverbial más usada allí para la negación, pero no hay que olvidar que Erase una vez hace diez años...y ¡mira dónde estamos!
Es lo que tiene soñar, cuando te subes a la nube ya no hay quien te baje, sobre todo porque el mejor disco duro sigue estando en nuestras cabezas.

lunes, 24 de octubre de 2011

Mujeres que leemos en papel



Las primeras acciones que pondremos en marcha, después de presentarlas a todas las mujeres del módulo10, sin distinción de las que están el la galería de respeto y las que no, y antes de que acabe el año, serán el Club de lectura, coordinado por Lucía y el Rincón de revistas, por Montse. La primera novela con que se iniciará el Club de Lectura es Sin noticias de Gurb, de Eduardo Mendoza. De momento, dispondremos de los ejemplares necesarios a través de los préstamos bibliotecarios, y tendremos la ocasión de tratar un tema fundamental: las bibliotecas y el derecho a leer. No descartamos la lectura en ediciones digitales, ni en audio, pero arrancaremos este viaje con un libro entre las manos. 

La semana pasada comenzamos a crear el Rincón con 34 revistas que nos dieron en una peluquería. No diferenciamos temáticas, ni enfoques, ni editoriales; creemos que hay muchas formas de leer, tantas como personas, intereses y situaciones; como dice mi admirada Adrienne Monnier a los libros hay que tratarlos a todos por igual...




sábado, 17 de septiembre de 2011

Club de lectura



¿Te animas en tu centro? Crear un club de lectura no resulta una empresa difícil. Sigue algunas pautas y enriquece a los alumnos con esta experiencia.

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